Me mudé buscando una vida mejor y todavía no consigo sentir que pertenezco a este lugar — Cusco: el día en que todo dejó de parecer sencillo
No sé exactamente qué respuesta busco; quizá solo necesito dejar esto en algún lugar. Tengo 50 años, vivo en Cusco y últimamente me mudé buscando una vida mejor y todavía no consigo sentir que pertenezco a este lugar.
Desde fuera mi rutina parece normal. Cumplo horarios, respondo mensajes, hago compras y participo en conversaciones. Sin embargo, hay días en que cada tarea pequeña requiere una energía que nadie ve. Cuando alguien pregunta cómo estoy, respondo “bien” por costumbre y porque explicar todo parece demasiado largo.
He intentado organizarme mejor, dormir más y distraerme con cosas que antes disfrutaba. Algunas ayudan por un rato, especialmente preparar algo sencillo para comer, pero la sensación vuelve cuando termina el ruido del día. No estoy buscando lástima; me gustaría sentir que puedo hablar sin tener que tranquilizar inmediatamente a la otra persona.
Lo más frustrante es sentir culpa por estar cansado cuando sé que otras personas también atraviesan problemas.
Pedir compañía no me convierte en una carga y guardar todo tampoco protege realmente a quienes me quieren. Estoy aprendiendo que reconocer el cansancio no significa rendirse, pero todavía me cuesta tratarme con la misma paciencia que ofrezco a otros. ¿Qué hicieron para volver a sentirse presentes en su propia vida?
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