Mi empleo me da estabilidad, pero también está consumiendo la versión de mí que existía fuera de él — Tarapoto: el detalle que nadie más conocía
No sé exactamente qué respuesta busco; quizá solo necesito dejar esto en algún lugar. Tengo 29 años, vivo en Tarapoto y últimamente mi empleo me da estabilidad, pero también está consumiendo la versión de mí que existía fuera de él.
Desde fuera mi rutina parece normal. Cumplo horarios, respondo mensajes, hago compras y participo en conversaciones. Sin embargo, hay días en que cada tarea pequeña requiere una energía que nadie ve. Cuando alguien pregunta cómo estoy, respondo “bien” por costumbre y porque explicar todo parece demasiado largo.
He intentado organizarme mejor, dormir más y distraerme con cosas que antes disfrutaba. Algunas ayudan por un rato, especialmente hacer una tarea pequeña sin exigirme terminar todo, pero la sensación vuelve cuando termina el ruido del día. No estoy buscando lástima; me gustaría sentir que puedo hablar sin tener que tranquilizar inmediatamente a la otra persona.
Quiero recuperar espacios que no estén dedicados a producir, resolver o cuidar a alguien más.
Estoy intentando tratarme con la misma paciencia que ofrezco cuando otra persona atraviesa una etapa difícil. Estoy aprendiendo que reconocer el cansancio no significa rendirse, pero todavía me cuesta tratarme con la misma paciencia que ofrezco a otros. ¿Qué hicieron para volver a sentirse presentes en su propia vida?
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