Pensé que alguien me saludaba, respondí emocionado y en realidad hablaba con la persona detrás de mí en Cajamarca
Tengo 27 años y todavía me da vergüenza recordar lo que me pasó en Cajamarca. Todo ocurrió en una cafetería: pensé que alguien me saludaba, respondí emocionado y en realidad hablaba con la persona detrás de mí.
Lo peor es que antes del incidente yo estaba intentando verme completamente tranquilo. Había llegado con tiempo, revisado todo y hasta pensado que esa vez nada podía salir mal. En cuestión de segundos entendí que la confianza puede desaparecer mucho más rápido de lo que llega.
La persona involucrada lo tomó con humor, lo que evitó un desastre, aunque yo seguí pensando en eso durante días. Intenté resolverlo diciendo “creo que hoy no es mi día”, pero eso provocó otra ronda de risas.
Un amigo prometió no contarlo y, por supuesto, esa misma noche ya lo sabía medio grupo.
Ahora puedo reírme, pero en ese instante habría aceptado cualquier forma de teletransportarme. ¿Es mejor reírse de inmediato o intentar fingir que nada ocurrió?
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. Sé la primera persona en responder.