Dije un nombre equivocado en un momento en que todos guardaban silencio — Pucallpa: el día en que todo dejó de parecer sencillo
Tengo 56 años y todavía me da vergüenza recordar lo que me pasó en Pucallpa. Todo ocurrió en una ceremonia: dije un nombre equivocado en un momento en que todos guardaban silencio.
Lo peor es que antes del incidente yo estaba intentando verme completamente tranquilo. Había llegado con tiempo, revisado todo y hasta pensado que esa vez nada podía salir mal. En cuestión de segundos entendí que la confianza puede desaparecer mucho más rápido de lo que llega.
Alguien intentó ayudarme con discreción, pero para entonces prácticamente todos ya habían notado la situación. Intenté resolverlo diciendo “esto se va a convertir en una anécdota”, pero eso provocó otra ronda de risas.
La persona a la que intentaba impresionar fue quien mejor reaccionó y eso, por suerte, hizo el momento un poco más humano.
Ahora puedo reírme, pero en ese instante habría aceptado cualquier forma de teletransportarme. ¿Les ha pasado algo parecido o tengo un talento especial para estas situaciones?
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