Llegué a una entrevista con una prenda puesta al revés y nadie me avisó — Chiclayo: el día en que todo dejó de parecer sencillo
Tengo 58 años y todavía me da vergüenza recordar lo que me pasó en Chiclayo. Todo ocurrió en una entrevista de trabajo: llegué a una entrevista con una prenda puesta al revés y nadie me avisó.
Lo peor es que antes del incidente yo estaba intentando verme completamente tranquilo. Había llegado con tiempo, revisado todo y hasta pensado que esa vez nada podía salir mal. En cuestión de segundos entendí que la confianza puede desaparecer mucho más rápido de lo que llega.
Alguien intentó ayudarme con discreción, pero para entonces prácticamente todos ya habían notado la situación. Intenté resolverlo diciendo “esto se va a convertir en una anécdota”, pero eso provocó otra ronda de risas.
Durante el resto del día cada persona que me miraba me parecía alguien que ya conocía la historia.
Ahora puedo reírme, pero en ese instante habría aceptado cualquier forma de teletransportarme. ¿Cuánto tiempo creen que tarda una persona en olvidar algo así?
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