Entré a una clase equivocada y participé antes de darme cuenta — Chincha: la verdad que por fin necesitaba contar
Tengo 42 años y todavía me da vergüenza recordar lo que me pasó en Chincha. Todo ocurrió en la universidad: entré a una clase equivocada y participé antes de darme cuenta.
Lo peor es que antes del incidente yo estaba intentando verme completamente tranquilo. Había llegado con tiempo, revisado todo y hasta pensado que esa vez nada podía salir mal. En cuestión de segundos entendí que la confianza puede desaparecer mucho más rápido de lo que llega.
Intenté actuar como si nada hubiera ocurrido, pero cada movimiento que hice después parecía llamar todavía más la atención. Intenté resolverlo diciendo “por favor, hagamos como si no pasó”, pero eso provocó otra ronda de risas.
Al llegar a casa revisé varias veces lo ocurrido buscando un punto exacto donde podría haberlo evitado.
Ahora puedo reírme, pero en ese instante habría aceptado cualquier forma de teletransportarme. ¿Les ha pasado algo parecido o tengo un talento especial para estas situaciones?
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