Me subí al auto equivocado creyendo que era mi taxi — Chincha: lo que ocurrió cuando dejé de fingir
Tengo 49 años y todavía me da vergüenza recordar lo que me pasó en Chincha. Todo ocurrió en la salida de un centro comercial: me subí al auto equivocado creyendo que era mi taxi.
Lo peor es que antes del incidente yo estaba intentando verme completamente tranquilo. Había llegado con tiempo, revisado todo y hasta pensado que esa vez nada podía salir mal. En cuestión de segundos entendí que la confianza puede desaparecer mucho más rápido de lo que llega.
Intenté actuar como si nada hubiera ocurrido, pero cada movimiento que hice después parecía llamar todavía más la atención. Intenté resolverlo diciendo “necesito reiniciar esta mañana”, pero eso provocó otra ronda de risas.
Durante el resto del día cada persona que me miraba me parecía alguien que ya conocía la historia.
Ahora puedo reírme, pero en ese instante habría aceptado cualquier forma de teletransportarme. ¿Qué habrían dicho ustedes para salir del momento con un poco de dignidad?
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