Quiero irme a vivir lejos y mi familia interpreta mi decisión como abandono — Tacna: el miedo de empezar nuevamente
Me cuesta aceptar que una situación tan cotidiana haya terminado cambiando tantas cosas en mi vida. Tengo 38 años, vivo en Tacna y el conflicto que más me pesa está dentro de mi propia familia: quiero irme a vivir lejos y mi familia interpreta mi decisión como abandono.
No empezó con una sola pelea. Fueron años de pequeñas decisiones, bromas que dolían, favores dados por obligación y conversaciones que siempre se posponían para “no arruinar el momento”. Yo también participé en ese silencio porque pensaba que mantener la paz era más importante que decir lo que necesitaba.
Todo explotó durante una reunión en casa de mis padres. Alguien hizo un comentario que habría parecido insignificante desde fuera, pero para nosotros contenía años de historia. Respondí con más fuerza de la que acostumbro y desde entonces varias personas dicen que exageré, sin preguntarme qué había acumulado antes.
Por primera vez estoy considerando tomar una decisión sin pedir permiso ni buscar aprobación.
Querer a la familia no obliga a aceptar cualquier dinámica ni a estar disponible sin límites. Quiero cuidar los vínculos, pero no a costa de seguir ocupando un lugar que me hace daño. ¿Es válido alejarse un tiempo aunque la familia lo interprete como abandono?
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. Sé la primera persona en responder.