Presto dinero con frecuencia y ya no sé si estoy ayudando o sosteniendo una costumbre injusta — Sullana: una conversación que lo cambió todo
Llevo varios días escribiendo y borrando esta confesión porque no sé con quién hablarlo. Tengo 45 años, vivo en Sullana y el conflicto que más me pesa está dentro de mi propia familia: presto dinero con frecuencia y ya no sé si estoy ayudando o sosteniendo una costumbre injusta.
No empezó con una sola pelea. Fueron años de pequeñas decisiones, bromas que dolían, favores dados por obligación y conversaciones que siempre se posponían para “no arruinar el momento”. Yo también participé en ese silencio porque pensaba que mantener la paz era más importante que decir lo que necesitaba.
Todo explotó durante una reunión para hablar de dinero. Alguien hizo un comentario que habría parecido insignificante desde fuera, pero para nosotros contenía años de historia. Respondí con más fuerza de la que acostumbro y desde entonces varias personas dicen que exageré, sin preguntarme qué había acumulado antes.
Por primera vez estoy considerando tomar una decisión sin pedir permiso ni buscar aprobación.
Poner distancia puede ser una forma de cuidar el vínculo cuando la cercanía solo produce resentimiento. Quiero cuidar los vínculos, pero no a costa de seguir ocupando un lugar que me hace daño. ¿Es válido alejarse un tiempo aunque la familia lo interprete como abandono?
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