Presto dinero con frecuencia y ya no sé si estoy ayudando o sosteniendo una costumbre injusta — Puno: el miedo de empezar nuevamente
Me cuesta aceptar que una situación tan cotidiana haya terminado cambiando tantas cosas en mi vida. Tengo 27 años, vivo en Puno y el conflicto que más me pesa está dentro de mi propia familia: presto dinero con frecuencia y ya no sé si estoy ayudando o sosteniendo una costumbre injusta.
No empezó con una sola pelea. Fueron años de pequeñas decisiones, bromas que dolían, favores dados por obligación y conversaciones que siempre se posponían para “no arruinar el momento”. Yo también participé en ese silencio porque pensaba que mantener la paz era más importante que decir lo que necesitaba.
Todo explotó durante una reunión para hablar de dinero. Alguien hizo un comentario que habría parecido insignificante desde fuera, pero para nosotros contenía años de historia. Respondí con más fuerza de la que acostumbro y desde entonces varias personas dicen que exageré, sin preguntarme qué había acumulado antes.
Ahora recibo mensajes que apelan a la culpa y a la idea de que la familia debe soportarlo todo.
Poner distancia puede ser una forma de cuidar el vínculo cuando la cercanía solo produce resentimiento. Quiero cuidar los vínculos, pero no a costa de seguir ocupando un lugar que me hace daño. ¿Estoy protegiéndome o siendo injusto con personas que también tienen sus propias heridas?
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. Sé la primera persona en responder.