Todos parecen avanzar más rápido y cada logro ajeno se ha convertido en una medida de mi propio fracaso — Nazca: el día en que todo dejó de parecer sencillo
Esta historia parece pequeña cuando la resumo, pero lleva meses ocupando casi todos mis pensamientos. Tengo 21 años, estudio Educación en Nazca y estoy en el ciclo 3. Todos los involucrados en esta historia somos adultos. La verdad es que todos parecen avanzar más rápido y cada logro ajeno se ha convertido en una medida de mi propio fracaso.
Al comenzar la universidad imaginaba que el esfuerzo tendría una dirección clara. Con el tiempo aparecieron horarios cruzados, gastos, trabajos grupales y la presión de demostrar que valió la pena llegar hasta aquí. He intentado organizarme con listas, calendarios y noches sin dormir, pero la sensación de ir atrasado no desaparece.
El punto de quiebre llegó durante el proceso de matrícula. Escuché a mis compañeros hablar de prácticas, notas y planes de graduación, mientras yo calculaba todo lo que todavía no he resuelto. No dije nada porque me da vergüenza que confundan una etapa difícil con falta de capacidad.
Sé que muchas personas pasan por algo parecido, pero vivirlo se siente mucho más solitario de lo que imaginaba.
Pedir ayuda puede sentirse como fracaso, pero seguir escondiendo el problema solo reduce mis opciones. No quiero abandonar por cansancio, pero tampoco deseo continuar únicamente por no decepcionar a otros. ¿Debería asumir la consecuencia y contar toda la verdad al profesor?
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. Sé la primera persona en responder.