Una amistad cercana compite conmigo de una forma que ya no se siente sana — Huancayo: lo que ocurrió cuando dejé de fingir · aún no encuentro el momento de hablar
No busco que me den la razón; solo necesito una opinión de alguien que no conozca a las personas involucradas. Tengo 26 años, estudio Turismo en Huancayo y estoy en el ciclo 9. Todos los involucrados en esta historia somos adultos. La verdad es que una amistad cercana compite conmigo de una forma que ya no se siente sana.
Al comenzar la universidad imaginaba que el esfuerzo tendría una dirección clara. Con el tiempo aparecieron horarios cruzados, gastos, trabajos grupales y la presión de demostrar que valió la pena llegar hasta aquí. He intentado organizarme con listas, calendarios y noches sin dormir, pero la sensación de ir atrasado no desaparece.
El punto de quiebre llegó durante una clase especialmente difícil. Escuché a mis compañeros hablar de prácticas, notas y planes de graduación, mientras yo calculaba todo lo que todavía no he resuelto. No dije nada porque me da vergüenza que confundan una etapa difícil con falta de capacidad.
Sé que muchas personas pasan por algo parecido, pero vivirlo se siente mucho más solitario de lo que imaginaba.
No quiero abandonar por una mala etapa ni quedarme únicamente para cumplir una expectativa ajena. No quiero abandonar por cansancio, pero tampoco deseo continuar únicamente por no decepcionar a otros. ¿Debería asumir la consecuencia y contar toda la verdad al profesor?
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