Soy la primera persona de mi familia en llegar a la universidad y siento que no tengo derecho a equivocarme — Abancay: el detalle que nadie más conocía
Si alguien me hubiera contado algo parecido hace un año, habría pensado que la respuesta era sencilla. Tengo 21 años, estudio Psicología en Abancay y estoy en el ciclo 10. Todos los involucrados en esta historia somos adultos. La verdad es que soy la primera persona de mi familia en llegar a la universidad y siento que no tengo derecho a equivocarme.
Al comenzar la universidad imaginaba que el esfuerzo tendría una dirección clara. Con el tiempo aparecieron horarios cruzados, gastos, trabajos grupales y la presión de demostrar que valió la pena llegar hasta aquí. He intentado organizarme con listas, calendarios y noches sin dormir, pero la sensación de ir atrasado no desaparece.
El punto de quiebre llegó durante una entrega parcial. Escuché a mis compañeros hablar de prácticas, notas y planes de graduación, mientras yo calculaba todo lo que todavía no he resuelto. No dije nada porque me da vergüenza que confundan una etapa difícil con falta de capacidad.
Sé que muchas personas pasan por algo parecido, pero vivirlo se siente mucho más solitario de lo que imaginaba.
No quiero abandonar por una mala etapa ni quedarme únicamente para cumplir una expectativa ajena. No quiero abandonar por cansancio, pero tampoco deseo continuar únicamente por no decepcionar a otros. ¿Cómo hablarían con la familia cuando todos han hecho sacrificios para apoyar los estudios?
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. Sé la primera persona en responder.