Mi grupo de trabajo dejó casi todo sobre mí y el docente cree que el esfuerzo fue igual — Iquitos: una promesa difícil de cumplir
Esta historia parece pequeña cuando la resumo, pero lleva meses ocupando casi todos mis pensamientos. Tengo 32 años, estudio Ingeniería de Sistemas en Iquitos y estoy en el ciclo 12. Todos los involucrados en esta historia somos adultos. La verdad es que mi grupo de trabajo dejó casi todo sobre mí y el docente cree que el esfuerzo fue igual.
Al comenzar la universidad imaginaba que el esfuerzo tendría una dirección clara. Con el tiempo aparecieron horarios cruzados, gastos, trabajos grupales y la presión de demostrar que valió la pena llegar hasta aquí. He intentado organizarme con listas, calendarios y noches sin dormir, pero la sensación de ir atrasado no desaparece.
El punto de quiebre llegó durante una conversación con coordinación académica. Escuché a mis compañeros hablar de prácticas, notas y planes de graduación, mientras yo calculaba todo lo que todavía no he resuelto. No dije nada porque me da vergüenza que confundan una etapa difícil con falta de capacidad.
Sé que muchas personas pasan por algo parecido, pero vivirlo se siente mucho más solitario de lo que imaginaba.
Estoy aprendiendo que avanzar también puede significar reducir la carga, cambiar de plan o comenzar nuevamente. No quiero abandonar por cansancio, pero tampoco deseo continuar únicamente por no decepcionar a otros. ¿Es mejor detenerse un ciclo para recuperar estabilidad o seguir aunque el rendimiento empeore?
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