Soy la primera persona de mi familia en llegar a la universidad y siento que no tengo derecho a equivocarme en Negocios Internacionales
Me cuesta aceptar que una situación tan cotidiana haya terminado cambiando tantas cosas en mi vida. Tengo 33 años, estudio Negocios Internacionales en Piura y estoy en el ciclo 8. Todos los involucrados en esta historia somos adultos. La verdad es que soy la primera persona de mi familia en llegar a la universidad y siento que no tengo derecho a equivocarme.
Al comenzar la universidad imaginaba que el esfuerzo tendría una dirección clara. Con el tiempo aparecieron horarios cruzados, gastos, trabajos grupales y la presión de demostrar que valió la pena llegar hasta aquí. He intentado organizarme con listas, calendarios y noches sin dormir, pero la sensación de ir atrasado no desaparece.
El punto de quiebre llegó durante el proceso de matrícula. Escuché a mis compañeros hablar de prácticas, notas y planes de graduación, mientras yo calculaba todo lo que todavía no he resuelto. No dije nada porque me da vergüenza que confundan una etapa difícil con falta de capacidad.
En casa creen que estoy avanzando sin problemas y ya hacen planes para mi graduación.
Pedir ayuda puede sentirse como fracaso, pero seguir escondiendo el problema solo reduce mis opciones. No quiero abandonar por cansancio, pero tampoco deseo continuar únicamente por no decepcionar a otros. ¿Es mejor detenerse un ciclo para recuperar estabilidad o seguir aunque el rendimiento empeore?
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