← Volver
👻
Fantasma #318703/06/2026 · Sullana
🔥Picantes
✦ Historia editorial🔥 Historia roja · +18 · lenguaje moderado

No debía sentir esto por una vecina del edificio — Sullana: una historia que todavía sigue abierta

Si alguien me hubiera contado algo parecido hace un año, habría pensado que la respuesta era sencilla. Tengo 25 años, la otra persona tiene 43 y ambos somos adultos. Vivo en Sullana y había decidido que cualquier vínculo nuevo sería estrictamente casual. Todo comenzó con una vecina del edificio, a partir de los encuentros en el ascensor y las conversaciones en la entrada.

Durante casi 7 meses la atracción se construyó con detalles pequeños: la manera tranquila de escuchar sin interrumpir, mensajes enviados cuando todos dormían y bromas que tenían un significado distinto para nosotros. Yo puse límites más de una vez porque entendía que la situación podía complicarse, pero también esperaba cada encuentro.

Una noche, después de semanas de mensajes, acordamos vernos sin más excusas. Ambos sabíamos que aquella cita no era solo para conversar. La noche terminó en su departamento. Los dos sabíamos lo que hacíamos y, precisamente por eso, al día siguiente fue imposible llamarlo accidente.

Al día siguiente hablamos para asegurarnos de que ninguno se sintiera incómodo o presionado. Los dos confirmamos que había sido una decisión compartida. Nuestros círculos se cruzan constantemente, así que fingir normalidad se ha convertido en una actuación agotadora. Desde entonces alterno entre querer repetirlo y desear que todo vuelva a ser sencillo.

Intentamos establecer reglas claras: nada de promesas impulsivas, nada de presiones y sinceridad sobre lo que cada uno espera. Aun así, las emociones no están obedeciendo el orden que tratamos de imponerles.

En público seguimos actuando como antes. Lo difícil es que ahora reconozco pequeños gestos que nadie más nota: la pausa antes de despedirnos, la forma de buscar un momento a solas y los mensajes que evitamos enviar cuando estamos acompañados.

Intento distinguir entre la emoción de lo secreto y la compatibilidad que necesitaríamos en la vida cotidiana. Sé que el deseo puede hacer que uno idealice a una persona y que una noche intensa no garantiza una relación sana. Aun así, negar lo que siento tampoco está funcionando. ¿Debería contar lo ocurrido a las personas que podrían verse afectadas?

Sin anuncios en esta publicación · contenido íntimo no gráfico
◉ 2 vistas
Conversación

Comentarios (0)

👻
💬

Aún no hay comentarios. Sé la primera persona en responder.