Tengo una beca que depende de mis notas y este ciclo comencé a bajar más de lo que puedo admitir — Huancayo: el detalle que nadie más conocía
Si alguien me hubiera contado algo parecido hace un año, habría pensado que la respuesta era sencilla. Tengo 28 años, estudio Medicina en Huancayo y estoy en el ciclo 2. Todos los involucrados en esta historia somos adultos. La verdad es que tengo una beca que depende de mis notas y este ciclo comencé a bajar más de lo que puedo admitir.
Al comenzar la universidad imaginaba que el esfuerzo tendría una dirección clara. Con el tiempo aparecieron horarios cruzados, gastos, trabajos grupales y la presión de demostrar que valió la pena llegar hasta aquí. He intentado organizarme con listas, calendarios y noches sin dormir, pero la sensación de ir atrasado no desaparece.
El punto de quiebre llegó durante una conversación con coordinación académica. Escuché a mis compañeros hablar de prácticas, notas y planes de graduación, mientras yo calculaba todo lo que todavía no he resuelto. No dije nada porque me da vergüenza que confundan una etapa difícil con falta de capacidad.
Mis amistades intentan animarme, pero algunas frases como “solo organízate mejor” me hacen sentir todavía más incomprendido.
Estoy aprendiendo que avanzar también puede significar reducir la carga, cambiar de plan o comenzar nuevamente. No quiero abandonar por cansancio, pero tampoco deseo continuar únicamente por no decepcionar a otros. ¿Estoy renunciando demasiado pronto o ignorando una señal evidente?
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. Sé la primera persona en responder.