Llevo meses cumpliendo funciones de tres puestos y ya no puedo sostener el ritmo en una empresa de importaciones
Si alguien me hubiera contado algo parecido hace un año, habría pensado que la respuesta era sencilla. Tengo 23 años y trabajo desde hace 14 años en una empresa de importaciones de Huánuco. El problema es que llevo meses cumpliendo funciones de tres puestos y ya no puedo sostener el ritmo.
Durante mucho tiempo intenté adaptarme porque valoraba la estabilidad, el aprendizaje y la relación con algunas personas del equipo. Me acostumbré a responder mensajes fuera de horario, resolver urgencias y mantener una buena cara incluso cuando las decisiones no eran justas.
La situación llegó a un punto distinto durante una conversación con recursos humanos. Hubo una conversación donde quedó claro que mi esfuerzo se daba por sentado, mientras cualquier límite era interpretado como falta de compromiso. Salí de esa reunión con una mezcla de enojo y miedo, porque necesito el sueldo pero también siento que me estoy apagando.
He comenzado a buscar otras opciones en secreto, aunque el mercado no está sencillo y tengo responsabilidades económicas.
No quiero confundir lealtad profesional con miedo a buscar un lugar donde mi trabajo sea valorado. El trabajo ocupa demasiadas horas de la vida como para vivirlo únicamente sobreviviendo, pero tampoco puedo ignorar la realidad económica. ¿Hasta dónde llega la responsabilidad con el equipo cuando la empresa no cuida a nadie?
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. Sé la primera persona en responder.