Un compañero presentó como propia una propuesta que desarrollé durante semanas — Puno: la verdad que por fin necesitaba contar
Nunca pensé que terminaría contando esto de manera anónima, pero necesito ordenar lo que siento. Tengo 51 años y trabajo desde hace 12 años en una empresa de importaciones de Puno. El problema es que un compañero presentó como propia una propuesta que desarrollé durante semanas.
Durante mucho tiempo intenté adaptarme porque valoraba la estabilidad, el aprendizaje y la relación con algunas personas del equipo. Me acostumbré a responder mensajes fuera de horario, resolver urgencias y mantener una buena cara incluso cuando las decisiones no eran justas.
La situación llegó a un punto distinto durante una reunión urgente del equipo. Hubo una conversación donde quedó claro que mi esfuerzo se daba por sentado, mientras cualquier límite era interpretado como falta de compromiso. Salí de esa reunión con una mezcla de enojo y miedo, porque necesito el sueldo pero también siento que me estoy apagando.
También hay compañeros que dependen de mí y me preocupa que mi salida aumente todavía más su carga.
Estoy aprendiendo que ser responsable no significa aceptar funciones ilimitadas ni silencios injustos. El trabajo ocupa demasiadas horas de la vida como para vivirlo únicamente sobreviviendo, pero tampoco puedo ignorar la realidad económica. ¿Creen que vale la pena luchar por mejorar el ambiente o ya es momento de salir?
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