Llevo meses cumpliendo funciones de tres puestos y ya no puedo sostener el ritmo — Nazca: una promesa difícil de cumplir
Me cuesta aceptar que una situación tan cotidiana haya terminado cambiando tantas cosas en mi vida. Tengo 28 años y trabajo desde hace 3 años en una empresa de tecnología de Nazca. El problema es que llevo meses cumpliendo funciones de tres puestos y ya no puedo sostener el ritmo.
Durante mucho tiempo intenté adaptarme porque valoraba la estabilidad, el aprendizaje y la relación con algunas personas del equipo. Me acostumbré a responder mensajes fuera de horario, resolver urgencias y mantener una buena cara incluso cuando las decisiones no eran justas.
La situación llegó a un punto distinto durante una presentación para un cliente. Hubo una conversación donde quedó claro que mi esfuerzo se daba por sentado, mientras cualquier límite era interpretado como falta de compromiso. Salí de esa reunión con una mezcla de enojo y miedo, porque necesito el sueldo pero también siento que me estoy apagando.
He comenzado a buscar otras opciones en secreto, aunque el mercado no está sencillo y tengo responsabilidades económicas.
Necesito cuidar mis ingresos sin normalizar un desgaste que ya está afectando toda mi vida. El trabajo ocupa demasiadas horas de la vida como para vivirlo únicamente sobreviviendo, pero tampoco puedo ignorar la realidad económica. ¿Cómo pondrían límites sin quedar como una persona poco comprometida?
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. Sé la primera persona en responder.