Mi jefe cambia las prioridades todos los días y después responsabiliza al equipo por los retrasos — Huancayo: una promesa difícil de cumplir
No busco que me den la razón; solo necesito una opinión de alguien que no conozca a las personas involucradas. Tengo 48 años y trabajo desde hace 11 años en un supermercado de Huancayo. El problema es que mi jefe cambia las prioridades todos los días y después responsabiliza al equipo por los retrasos.
Durante mucho tiempo intenté adaptarme porque valoraba la estabilidad, el aprendizaje y la relación con algunas personas del equipo. Me acostumbré a responder mensajes fuera de horario, resolver urgencias y mantener una buena cara incluso cuando las decisiones no eran justas.
La situación llegó a un punto distinto durante una evaluación de desempeño. Hubo una conversación donde quedó claro que mi esfuerzo se daba por sentado, mientras cualquier límite era interpretado como falta de compromiso. Salí de esa reunión con una mezcla de enojo y miedo, porque necesito el sueldo pero también siento que me estoy apagando.
La empresa promete cambios desde hace meses y cada promesa solo compra un poco más de tiempo.
Necesito cuidar mis ingresos sin normalizar un desgaste que ya está afectando toda mi vida. El trabajo ocupa demasiadas horas de la vida como para vivirlo únicamente sobreviviendo, pero tampoco puedo ignorar la realidad económica. ¿Debería admitir el error ahora aunque exista la posibilidad de perder el empleo?
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. Sé la primera persona en responder.