Mi negocio paralelo está creciendo y empieza a competir con el tiempo que dedico a mi empleo — Chiclayo: el día en que todo dejó de parecer sencillo
Llevo varios días escribiendo y borrando esta confesión porque no sé con quién hablarlo. Tengo 56 años y trabajo desde hace 8 años en una clínica privada de Chiclayo. El problema es que mi negocio paralelo está creciendo y empieza a competir con el tiempo que dedico a mi empleo.
Durante mucho tiempo intenté adaptarme porque valoraba la estabilidad, el aprendizaje y la relación con algunas personas del equipo. Me acostumbré a responder mensajes fuera de horario, resolver urgencias y mantener una buena cara incluso cuando las decisiones no eran justas.
La situación llegó a un punto distinto durante el cambio de turno. Hubo una conversación donde quedó claro que mi esfuerzo se daba por sentado, mientras cualquier límite era interpretado como falta de compromiso. Salí de esa reunión con una mezcla de enojo y miedo, porque necesito el sueldo pero también siento que me estoy apagando.
Mi familia me aconseja resistir porque “todos los trabajos son así”, pero no creo que normalizar el desgaste sea una solución.
Necesito cuidar mis ingresos sin normalizar un desgaste que ya está afectando toda mi vida. El trabajo ocupa demasiadas horas de la vida como para vivirlo únicamente sobreviviendo, pero tampoco puedo ignorar la realidad económica. ¿Creen que vale la pena luchar por mejorar el ambiente o ya es momento de salir?
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