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Fantasma #251708/06/2026 · Puno
🔥Picantes
✦ Historia editorial🔥 Historia roja · +18 · lenguaje moderado

Intenté mantener distancia y terminé buscándolo otra vez — Puno: meses de dudas y una decisión pendiente

Si alguien me hubiera contado algo parecido hace un año, habría pensado que la respuesta era sencilla. Tengo 29 años, la otra persona tiene 50 y ambos somos adultos. Vivo en Puno y tenía pareja, aunque nuestra relación atravesaba una etapa de distancia y rutina. Todo comenzó con alguien que conocí durante un viaje, a partir de las horas compartidas lejos de nuestra rutina.

Durante casi 2 meses la atracción se construyó con detalles pequeños: las coincidencias de horario que parecían casuales, mensajes enviados cuando todos dormían y bromas que tenían un significado distinto para nosotros. Yo puse límites más de una vez porque entendía que la situación podía complicarse, pero también esperaba cada encuentro.

Nos quedamos a solas después de una salida del grupo. La conversación se apagó y la cercanía hizo evidente todo lo que llevábamos evitando. Nos quedamos en privado hasta la mañana siguiente. Fue un encuentro íntimo entre adultos, completamente consensuado, pero mucho más significativo de lo que habíamos planeado.

Al día siguiente hablamos para asegurarnos de que ninguno se sintiera incómodo o presionado. Los dos confirmamos que había sido una decisión compartida. Acordamos que sería una sola vez, pero ya nos hemos buscado nuevamente y cada encuentro hace más difícil mantenerlo como algo casual. Desde entonces alterno entre querer repetirlo y desear que todo vuelva a ser sencillo.

Lo más confuso es que fuera de la intimidad también existe una conexión real. Podemos pasar horas conversando, conocemos las preocupaciones del otro y hemos comenzado a cuidarnos de maneras que no estaban dentro de un acuerdo casual.

En público seguimos actuando como antes. Lo difícil es que ahora reconozco pequeños gestos que nadie más nota: la pausa antes de despedirnos, la forma de buscar un momento a solas y los mensajes que evitamos enviar cuando estamos acompañados.

No me arrepiento de una decisión consensuada, pero sí quiero hacerme responsable de lo que ocurra después. Sé que el deseo puede hacer que uno idealice a una persona y que una noche intensa no garantiza una relación sana. Aun así, negar lo que siento tampoco está funcionando. ¿Ustedes cortarían todo antes de que se complique más o intentarían descubrir si hay algo real?

Sin anuncios en esta publicación · contenido íntimo no gráfico
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