Una decisión de mi juventud podría cambiar la forma en que mi pareja me ve si alguna vez la conoce — Huancayo: lo que ocurrió cuando dejé de fingir
Me cuesta aceptar que una situación tan cotidiana haya terminado cambiando tantas cosas en mi vida. Tengo 24 años, vivo en Huancayo y esta es la verdad que casi nadie conoce: Una decisión de mi juventud podría cambiar la forma en que mi pareja me ve si alguna vez la conoce.
El secreto comenzó hace aproximadamente 18 meses. En ese momento pensé que solo necesitaba unos días para ordenar las cosas antes de hablar. Después llegaron nuevas preguntas, compromisos y conversaciones, y fui respondiendo con medias verdades para evitar una reacción que no sabía manejar.
Lo más difícil es que mi vida cotidiana continúa con normalidad. Se repiten documentos y fechas que escondo para ganar un poco más de tiempo, mientras yo calculo cada palabra para no revelar demasiado. No disfruto mentir; de hecho, cada gesto de confianza me recuerda que la otra persona decide sin tener toda la información.
Lo que más me preocupa no es la reacción inicial, sino que dejen de confiar en mí por haber callado tanto. Hace poco, durante una reunión del trabajo, estuve a punto de decirlo todo. No lo hice y desde entonces siento que perdí otra oportunidad.
El silencio me dio tiempo al comienzo, pero ahora ese tiempo también tiene un costo para quienes confían en mí. También entiendo que contar un secreto no borra las consecuencias de haberlo guardado. ¿Cómo empezarían una conversación que puede cambiar la imagen que todos tienen de ustedes?
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