Llevo meses recibiendo apoyo psicológico y lo oculto porque en mi familia todavía juzgan pedir ayuda — Cajamarca: el detalle que nadie más conocía
Me cuesta aceptar que una situación tan cotidiana haya terminado cambiando tantas cosas en mi vida. Tengo 24 años, vivo en Cajamarca y esta es la verdad que casi nadie conoce: Llevo meses recibiendo apoyo psicológico y lo oculto porque en mi familia todavía juzgan pedir ayuda.
El secreto comenzó hace aproximadamente 16 meses. En ese momento pensé que solo necesitaba unos días para ordenar las cosas antes de hablar. Después llegaron nuevas preguntas, compromisos y conversaciones, y fui respondiendo con medias verdades para evitar una reacción que no sabía manejar.
Lo más difícil es que mi vida cotidiana continúa con normalidad. Se repiten documentos y fechas que escondo para ganar un poco más de tiempo, mientras yo calculo cada palabra para no revelar demasiado. No disfruto mentir; de hecho, cada gesto de confianza me recuerda que la otra persona decide sin tener toda la información.
Lo que más me preocupa no es la reacción inicial, sino que dejen de confiar en mí por haber callado tanto. Hace poco, durante una conversación con mi pareja, estuve a punto de decirlo todo. No lo hice y desde entonces siento que perdí otra oportunidad.
Lo que más temo no es la sorpresa, sino que interpreten cada recuerdo reciente como parte de un engaño. También entiendo que contar un secreto no borra las consecuencias de haberlo guardado. ¿Cómo empezarían una conversación que puede cambiar la imagen que todos tienen de ustedes?
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