Llevo meses recibiendo apoyo psicológico y lo oculto porque en mi familia todavía juzgan pedir ayuda — Huancayo: lo que ocurrió cuando dejé de fingir
Esta historia parece pequeña cuando la resumo, pero lleva meses ocupando casi todos mis pensamientos. Tengo 54 años, vivo en Huancayo y esta es la verdad que casi nadie conoce: Llevo meses recibiendo apoyo psicológico y lo oculto porque en mi familia todavía juzgan pedir ayuda.
El secreto comenzó hace aproximadamente 5 meses. En ese momento pensé que solo necesitaba unos días para ordenar las cosas antes de hablar. Después llegaron nuevas preguntas, compromisos y conversaciones, y fui respondiendo con medias verdades para evitar una reacción que no sabía manejar.
Lo más difícil es que mi vida cotidiana continúa con normalidad. Se repiten almuerzos donde todos preguntan por mis planes, mientras yo calculo cada palabra para no revelar demasiado. No disfruto mentir; de hecho, cada gesto de confianza me recuerda que la otra persona decide sin tener toda la información.
Alguien más conoce la verdad y me pidió que sea yo quien hable antes de que se enteren por otra vía. Hace poco, durante una conversación sobre el futuro, estuve a punto de decirlo todo. No lo hice y desde entonces siento que perdí otra oportunidad.
Estoy intentando preparar una conversación honesta sin convertir la preparación en otra forma de posponerla. También entiendo que contar un secreto no borra las consecuencias de haberlo guardado. ¿Contarían la verdad de inmediato o prepararían primero una salida para las personas afectadas?
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