Estoy construyendo un negocio en secreto porque no quiero escuchar críticas antes de saber si funcionará — Barranca: una promesa difícil de cumplir
Nunca pensé que terminaría contando esto de manera anónima, pero necesito ordenar lo que siento. Tengo 33 años, vivo en Barranca y esta es la verdad que casi nadie conoce: Estoy construyendo un negocio en secreto porque no quiero escuchar críticas antes de saber si funcionará.
El secreto comenzó hace aproximadamente 12 meses. En ese momento pensé que solo necesitaba unos días para ordenar las cosas antes de hablar. Después llegaron nuevas preguntas, compromisos y conversaciones, y fui respondiendo con medias verdades para evitar una reacción que no sabía manejar.
Lo más difícil es que mi vida cotidiana continúa con normalidad. Se repiten conversaciones sobre dinero que me obligan a medir cada palabra, mientras yo calculo cada palabra para no revelar demasiado. No disfruto mentir; de hecho, cada gesto de confianza me recuerda que la otra persona decide sin tener toda la información.
El secreto empezó como una forma de ganar tiempo, pero ahora involucra decisiones de otras personas. Hace poco, durante una llamada del banco, estuve a punto de decirlo todo. No lo hice y desde entonces siento que perdí otra oportunidad.
Estoy intentando preparar una conversación honesta sin convertir la preparación en otra forma de posponerla. También entiendo que contar un secreto no borra las consecuencias de haberlo guardado. ¿La sinceridad tardía repara algo o solo demuestra que nunca debí ocultarlo?
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. Sé la primera persona en responder.