Perdoné una infidelidad, pero la confianza no volvió — Arequipa: una historia que todavía sigue abierta · todavía busco una respuesta
Llevo varios días escribiendo y borrando esta confesión porque no sé con quién hablarlo. Tengo 31 años, vivo en Arequipa y hace 11 meses descubrí que mi pareja me había sido infiel con una persona de otra ciudad. Decidí quedarme porque aún existía cariño y porque ambos dijimos querer reparar la relación.
Al comienzo hubo transparencia, conversaciones largas y cambios concretos. Fuimos capaces de hablar de cosas que habíamos evitado durante años. Sin embargo, con el tiempo mi miedo regresó por detalles pequeños, como comentarios demasiado específicos de una persona que supuestamente apenas conocía.
Mi pareja dice que entiende mis dudas, pero también siente que jamás podrá terminar de pagar por lo ocurrido.
La relación tiene momentos buenos y no quiero reducirla únicamente a la traición. Aun así, la confianza ya no aparece de manera natural: tengo que decidirla todos los días, y eso cansa a los dos.
He hablado con una sola persona de confianza, que me pidió no decidir desde la culpa ni desde el miedo a estar solo. El consejo tiene sentido, aunque aplicarlo es mucho más difícil cuando todavía existen cariño, costumbre y planes compartidos.
No quiero decidir desde la rabia, pero tampoco usar los años compartidos como excusa para tolerar cualquier cosa. Me pregunto si estoy sanando lentamente o si solo aprendí a vivir incómodo para no enfrentar una separación. ¿Una infidelidad emocional pesa igual que una física?
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. Sé la primera persona en responder.