Fui infiel y ahora no sé si confesarlo — Moquegua: la verdad que por fin necesitaba contar · todavía busco una respuesta
Esta historia parece pequeña cuando la resumo, pero lleva meses ocupando casi todos mis pensamientos. Tengo 40 años, vivo en Moquegua y llevo 1 año en pareja. Siempre pensé que jamás sería infiel porque conocía el daño que podía causar.
Todo empezó con una persona de otra ciudad. La conversación se volvió frecuente durante 6 meses y, aunque al comienzo no hubo contacto físico, yo ocultaba mensajes y esperaba esos momentos más de lo que esperaba hablar con mi propia pareja.
Durante una salida que terminó tarde cruzamos el límite que habíamos fingido no ver. Éramos adultos, estábamos completamente conscientes y no puedo culpar al alcohol ni a una confusión. Después acordamos que no volvería a pasar, pero seguimos escribiéndonos y esa parte emocional quizá sea todavía más difícil de cortar.
La otra persona dice que no quiere seguir escondiéndose y me pidió tomar una decisión.
He hablado con una sola persona de confianza, que me pidió no decidir desde la culpa ni desde el miedo a estar solo. El consejo tiene sentido, aunque aplicarlo es mucho más difícil cuando todavía existen cariño, costumbre y planes compartidos.
Asumir responsabilidad significa mirar lo ocurrido sin convertir una mala etapa en una justificación. Confesar podría ser honesto, pero también podría trasladarle a mi pareja un dolor que ahora solo cargo yo. Ocultarlo, en cambio, significa continuar una relación basada en una verdad incompleta. ¿Una infidelidad emocional pesa igual que una física?
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