Perdoné una infidelidad, pero la confianza no volvió — Cañete: meses de dudas y una decisión pendiente
Esta historia parece pequeña cuando la resumo, pero lleva meses ocupando casi todos mis pensamientos. Tengo 31 años, vivo en Cañete y hace 14 meses descubrí que mi pareja me había sido infiel con una amistad de su familia. Decidí quedarme porque aún existía cariño y porque ambos dijimos querer reparar la relación.
Al comienzo hubo transparencia, conversaciones largas y cambios concretos. Fuimos capaces de hablar de cosas que habíamos evitado durante años. Sin embargo, con el tiempo mi miedo regresó por detalles pequeños, como una amistad que comenzó a aparecer en todos sus planes.
Mi pareja dice que entiende mis dudas, pero también siente que jamás podrá terminar de pagar por lo ocurrido.
La relación tiene momentos buenos y no quiero reducirla únicamente a la traición. Aun así, la confianza ya no aparece de manera natural: tengo que decidirla todos los días, y eso cansa a los dos.
He hablado con una sola persona de confianza, que me pidió no decidir desde la culpa ni desde el miedo a estar solo. El consejo tiene sentido, aunque aplicarlo es mucho más difícil cuando todavía existen cariño, costumbre y planes compartidos.
Sé que el cariño no borra la traición y que la culpa tampoco repara por sí sola el daño causado. Me pregunto si estoy sanando lentamente o si solo aprendí a vivir incómodo para no enfrentar una separación. ¿La confianza puede reconstruirse después de algo así o solo estoy prolongando el final?
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