Perdoné una infidelidad, pero la confianza no volvió — Moquegua: una conversación que lo cambió todo · necesito escuchar otras opiniones
Si alguien me hubiera contado algo parecido hace un año, habría pensado que la respuesta era sencilla. Tengo 42 años, vivo en Moquegua y hace 18 meses descubrí que mi pareja me había sido infiel con alguien que conoció en el gimnasio. Decidí quedarme porque aún existía cariño y porque ambos dijimos querer reparar la relación.
Al comienzo hubo transparencia, conversaciones largas y cambios concretos. Fuimos capaces de hablar de cosas que habíamos evitado durante años. Sin embargo, con el tiempo mi miedo regresó por detalles pequeños, como recibos de lugares a los que aseguraba no haber ido.
Mi pareja dice que entiende mis dudas, pero también siente que jamás podrá terminar de pagar por lo ocurrido.
La relación tiene momentos buenos y no quiero reducirla únicamente a la traición. Aun así, la confianza ya no aparece de manera natural: tengo que decidirla todos los días, y eso cansa a los dos.
Lo ocurrido también cambió la forma en que me veo a mí mismo. A veces siento rabia, otras vergüenza y otras una tristeza tranquila que aparece cuando recuerdo lo seguro que me sentía antes de conocer toda la verdad.
Sé que el cariño no borra la traición y que la culpa tampoco repara por sí sola el daño causado. Me pregunto si estoy sanando lentamente o si solo aprendí a vivir incómodo para no enfrentar una separación. ¿Ustedes pedirían explicaciones una vez más o se irían sin mirar atrás?
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