Mi pareja decía que era solo alguien de un viaje, pero encontré algo más — Cusco: el miedo de empezar nuevamente
No busco que me den la razón; solo necesito una opinión de alguien que no conozca a las personas involucradas. Tengo 38 años, vivo en Cusco y llevaba 10 años con mi pareja. Hasta hace poco creía que teníamos problemas normales de rutina, pero nada que no pudiéramos conversar.
Las dudas comenzaron por una llamada de madrugada que intentó explicar como un asunto laboral. Al principio intenté no imaginar lo peor y acepté explicaciones que ahora me parecen demasiado fáciles. Sin embargo, los detalles se fueron acumulando: ausencias, respuestas cortas y una distancia que no existía antes.
Finalmente descubrí que se trataba de alguien de un viaje. No fue una escena de película; fue una conversación incómoda, silencios largos y la sensación de que una parte de mi vida se había organizado a mis espaldas. Mi pareja admitió que la relación paralela llevaba aproximadamente 6 meses, aunque asegura que ya terminó.
Desde entonces intenta demostrarme que quiere reparar lo ocurrido, me muestra el teléfono y propone terapia, pero yo ya no reconozco la tranquilidad que tenía antes.
He hablado con una sola persona de confianza, que me pidió no decidir desde la culpa ni desde el miedo a estar solo. El consejo tiene sentido, aunque aplicarlo es mucho más difícil cuando todavía existen cariño, costumbre y planes compartidos.
Intento diferenciar entre perdonar de verdad y quedarme únicamente por miedo a empezar de nuevo. No quiero decidir desde la rabia, pero tampoco deseo acostumbrarme a vivir revisando cada explicación. ¿Una infidelidad emocional pesa igual que una física?
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