Fui infiel y ahora no sé si confesarlo — Huaraz: una promesa difícil de cumplir · aún no encuentro el momento de hablar
Nunca pensé que terminaría contando esto de manera anónima, pero necesito ordenar lo que siento. Tengo 50 años, vivo en Huaraz y llevo 9 años en pareja. Siempre pensé que jamás sería infiel porque conocía el daño que podía causar.
Todo empezó con un cliente frecuente. La conversación se volvió frecuente durante 5 meses y, aunque al comienzo no hubo contacto físico, yo ocultaba mensajes y esperaba esos momentos más de lo que esperaba hablar con mi propia pareja.
Durante una reunión de antiguos compañeros cruzamos el límite que habíamos fingido no ver. Éramos adultos, estábamos completamente conscientes y no puedo culpar al alcohol ni a una confusión. Después acordamos que no volvería a pasar, pero seguimos escribiéndonos y esa parte emocional quizá sea todavía más difícil de cortar.
No tenemos hijos, pero sí una vida construida, proyectos y familias que ya se consideran una sola.
Lo ocurrido también cambió la forma en que me veo a mí mismo. A veces siento rabia, otras vergüenza y otras una tristeza tranquila que aparece cuando recuerdo lo seguro que me sentía antes de conocer toda la verdad.
La confianza no parece volver con promesas, sino con decisiones consistentes durante mucho tiempo. Confesar podría ser honesto, pero también podría trasladarle a mi pareja un dolor que ahora solo cargo yo. Ocultarlo, en cambio, significa continuar una relación basada en una verdad incompleta. ¿Debería contar toda la verdad aunque eso termine la relación?
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