Fui infiel y ahora no sé si confesarlo — Juliaca: una conversación que lo cambió todo · todavía busco una respuesta
Me cuesta aceptar que una situación tan cotidiana haya terminado cambiando tantas cosas en mi vida. Tengo 27 años, vivo en Juliaca y llevo 5 años en pareja. Siempre pensé que jamás sería infiel porque conocía el daño que podía causar.
Todo empezó con alguien de un viaje. La conversación se volvió frecuente durante 3 meses y, aunque al comienzo no hubo contacto físico, yo ocultaba mensajes y esperaba esos momentos más de lo que esperaba hablar con mi propia pareja.
Durante una capacitación fuera de la ciudad cruzamos el límite que habíamos fingido no ver. Éramos adultos, estábamos completamente conscientes y no puedo culpar al alcohol ni a una confusión. Después acordamos que no volvería a pasar, pero seguimos escribiéndonos y esa parte emocional quizá sea todavía más difícil de cortar.
Yo no sé si lo ocurrido revela que mi relación terminó hace tiempo o si solo busqué fuera algo que debía conversar dentro.
Los días siguientes fueron una mezcla de normalidad y tensión. Seguimos cumpliendo horarios, respondiendo mensajes familiares y haciendo cosas cotidianas, pero cada conversación importante parece detenerse justo antes de llegar al tema que realmente necesitamos enfrentar.
La confianza no parece volver con promesas, sino con decisiones consistentes durante mucho tiempo. Confesar podría ser honesto, pero también podría trasladarle a mi pareja un dolor que ahora solo cargo yo. Ocultarlo, en cambio, significa continuar una relación basada en una verdad incompleta. ¿Una infidelidad emocional pesa igual que una física?
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