Perdoné una infidelidad, pero la confianza no volvió — Sullana: lo que ocurrió cuando dejé de fingir
Llevo varios días escribiendo y borrando esta confesión porque no sé con quién hablarlo. Tengo 33 años, vivo en Sullana y hace 11 meses descubrí que mi pareja me había sido infiel con alguien que conoció en el gimnasio. Decidí quedarme porque aún existía cariño y porque ambos dijimos querer reparar la relación.
Al comienzo hubo transparencia, conversaciones largas y cambios concretos. Fuimos capaces de hablar de cosas que habíamos evitado durante años. Sin embargo, con el tiempo mi miedo regresó por detalles pequeños, como un perfume distinto en una prenda que no había usado conmigo.
No he encontrado una nueva mentira, pero mi cuerpo reacciona como si estuviera a punto de descubrir otra vez lo mismo.
La relación tiene momentos buenos y no quiero reducirla únicamente a la traición. Aun así, la confianza ya no aparece de manera natural: tengo que decidirla todos los días, y eso cansa a los dos.
Lo ocurrido también cambió la forma en que me veo a mí mismo. A veces siento rabia, otras vergüenza y otras una tristeza tranquila que aparece cuando recuerdo lo seguro que me sentía antes de conocer toda la verdad.
La confianza no parece volver con promesas, sino con decisiones consistentes durante mucho tiempo. Me pregunto si estoy sanando lentamente o si solo aprendí a vivir incómodo para no enfrentar una separación. ¿Ustedes pedirían explicaciones una vez más o se irían sin mirar atrás?
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