Me convertí en la otra persona sin saberlo — Abancay: una promesa difícil de cumplir
Nunca pensé que terminaría contando esto de manera anónima, pero necesito ordenar lo que siento. Tengo 38 años y conocí en Abancay a alguien que aseguraba estar separado. Nos vimos durante 7 meses y nunca sentí que estuviera escondiéndome porque tenía respuestas para cada situación.
Nos conocimos a través de una aplicación de citas. Decía que todavía compartía algunos asuntos con su expareja, pero que la relación había terminado. Yo creí esa versión porque nunca me pidió dinero ni hizo promesas exageradas.
La verdad apareció por una contraseña nueva y una preocupación exagerada por dejar el celular boca abajo. Descubrí que no solo seguía en pareja, sino que su vida cotidiana era muy distinta a la que me describía. Cuando lo enfrenté, insistió en que la relación estaba rota y que solo necesitaba tiempo para irse.
La pareja me escribió y me mostró fechas que demostraban que ambos habíamos recibido mentiras diferentes.
Lo ocurrido también cambió la forma en que me veo a mí mismo. A veces siento rabia, otras vergüenza y otras una tristeza tranquila que aparece cuando recuerdo lo seguro que me sentía antes de conocer toda la verdad.
Asumir responsabilidad significa mirar lo ocurrido sin convertir una mala etapa en una justificación. Sé que no conocía toda la verdad, pero también me pregunto si ignoré señales porque quería creerle. ¿Una infidelidad emocional pesa igual que una física?
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