Perdoné una infidelidad, pero la confianza no volvió — Chincha: lo que ocurrió cuando dejé de fingir · necesito escuchar otras opiniones
Llevo varios días escribiendo y borrando esta confesión porque no sé con quién hablarlo. Tengo 39 años, vivo en Chincha y hace 7 meses descubrí que mi pareja me había sido infiel con un cliente frecuente. Decidí quedarme porque aún existía cariño y porque ambos dijimos querer reparar la relación.
Al comienzo hubo transparencia, conversaciones largas y cambios concretos. Fuimos capaces de hablar de cosas que habíamos evitado durante años. Sin embargo, con el tiempo mi miedo regresó por detalles pequeños, como una llamada de madrugada que intentó explicar como un asunto laboral.
No he encontrado una nueva mentira, pero mi cuerpo reacciona como si estuviera a punto de descubrir otra vez lo mismo.
La relación tiene momentos buenos y no quiero reducirla únicamente a la traición. Aun así, la confianza ya no aparece de manera natural: tengo que decidirla todos los días, y eso cansa a los dos.
He hablado con una sola persona de confianza, que me pidió no decidir desde la culpa ni desde el miedo a estar solo. El consejo tiene sentido, aunque aplicarlo es mucho más difícil cuando todavía existen cariño, costumbre y planes compartidos.
Asumir responsabilidad significa mirar lo ocurrido sin convertir una mala etapa en una justificación. Me pregunto si estoy sanando lentamente o si solo aprendí a vivir incómodo para no enfrentar una separación. ¿Es posible perdonar sin olvidar o estoy exigiéndome algo que todavía no puedo dar?
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. Sé la primera persona en responder.