Nos comportamos como pareja, aunque nadie se atreve a decirlo — Cajamarca: meses de dudas y una decisión pendiente
No busco que me den la razón; solo necesito una opinión de alguien que no conozca a las personas involucradas. Tengo 30 años, vivo en Cajamarca y estaba concentrado en el trabajo y convencido de que el amor podía esperar. La persona de esta historia es una persona que me ayudó durante una mudanza; lo que debía ser una tarde práctica terminó convirtiéndose en una conversación muy personal.
La cercanía creció sin grandes gestos. Empezamos compartiendo una canción que ambos conocíamos de memoria, después llegaron las conversaciones sobre familia, miedos y planes que normalmente uno no cuenta tan rápido. Durante casi 7 meses insistí en que solo estaba disfrutando de una buena amistad, aunque cada vez esperaba más nuestros encuentros.
La señal más clara llegó cuando me contó un plan importante para su futuro y, sin darse cuenta, habló como si yo ya formara parte de él. Desde ese día los mensajes cambiaron de tono y comenzamos a buscarnos incluso cuando no había una excusa concreta.
Nos alejamos unos días para pensar, pero el silencio solo me confirmó cuánto extraño su presencia. Los dos tenemos horarios complicados y responsabilidades que hacen que vernos sea mucho más difícil de lo que parecía. Lo extraño es que cuando estamos juntos todo parece sencillo, pero al pensar en el futuro aparecen demasiadas preguntas.
A veces cuidar una historia significa esperar; otras veces significa atreverse a nombrarla. No quiero perder una conexión que me hace bien, pero tampoco deseo quedarme en una espera indefinida por miedo a hablar. ¿Vale la pena comenzar algo sabiendo que pronto tendremos que enfrentar la distancia?
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. Sé la primera persona en responder.