La amistad dejó de sentirse inocente — Ica: el miedo de empezar nuevamente
Esta historia parece pequeña cuando la resumo, pero lleva meses ocupando casi todos mis pensamientos. Tengo 43 años, vivo en Ica y llevaba 4 años sin una relación seria. La persona de esta historia es una persona de otra área del trabajo; coincidíamos solo en reuniones y al principio hablábamos únicamente de pendientes.
La cercanía creció sin grandes gestos. Empezamos compartiendo las coincidencias de horario que parecían casuales, después llegaron las conversaciones sobre familia, miedos y planes que normalmente uno no cuenta tan rápido. Durante casi 2 meses insistí en que solo estaba disfrutando de una buena amistad, aunque cada vez esperaba más nuestros encuentros.
En una boda, alguien del grupo preguntó en broma si éramos pareja. Los dos nos reímos, pero después evitamos mirarnos durante varios minutos. Yo intenté actuar con normalidad, pero empecé a notar cada ausencia y cada despedida mucho más de la cuenta.
Me confesó que siente algo por mí, aunque pidió tiempo para ordenar su vida antes de comenzar una relación. Yo llevaba tiempo diciendo que no quería compromisos y ahora me cuesta reconocer que cambié de opinión. Lo extraño es que cuando estamos juntos todo parece sencillo, pero al pensar en el futuro aparecen demasiadas preguntas.
Estoy intentando separar lo que deseo de lo que realmente podemos construir con nuestras vidas actuales. No quiero perder una conexión que me hace bien, pero tampoco deseo quedarme en una espera indefinida por miedo a hablar. ¿Estoy apurando una historia bonita por querer tener certezas demasiado pronto?
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